Entrevista a Meritxell Parramon, docente de Comunicación corporativa y relaciones institucionales

4 febrero, 2021
meritxell parramon

Mertixell Parramon es profesora colaboradora del Máster universitario de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la UOC

Periodista y politóloga licenciada por la UPF, con máster en Relaciones Internacionales centrado en Política Exterior Europea por la UNED. Ha trabajado en la oficina de prensa y comunicación del departamento de Acción Exterior, Relaciones institucionales y Transparencia de la Generalitat de Catalunya. Actualmente es la responsable de prensa y comunicación de la Delegación del Govern de Catalunya ante la Unión Europea. 

  • ¿Cómo te iniciaste en el mundo de la comunicación corporativa?

Inicialmente, trabajé como periodista en los medios de comunicación mientras aún estaba en la universidad, pero la vida me fue llevando hacia la comunicación institucional y política, un ámbito que nunca había descartado, ya que de formación académica soy periodista y politóloga y siempre me ha interesado la comunicación en este nivel. Mi escuela fue el Ayuntamiento de Cassà de la Selva donde con veintitrés años empecé a trabajar como jefa de comunicación con un equipo entusiasta con el cual lanzamos proyectos transversales muy interesantes. Siempre digo que los ayuntamientos son uno de los mejores lugares donde aprender para las posibilidades que te ofrecen. Además, normalmente tienen poco personal que se dedique a la comunicación y tienes que ser polivalente, pero esto también te permite ser más creativo. Estás en contacto diario con la realidad y rápidamente percibes los efectos de tu trabajo, tanto si son positivos como negativos. En el Ayuntamiento de Cassà tuve la oportunidad de crear las bases de la política comunicativa de la institución, ya que hasta aquel momento no había existido esta figura. Lo pudimos diseñar todo a medida desde el comienzo, a través de un plan estratégico local hecho de forma participativa con la ciudadanía que nos trazó las grandes líneas a seguir a medio plazo. Después de esta etapa en el consistorio, empecé a trabajar como técnica de comunicación en el Departamento de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia de la Generalitat y seguidamente pasé a llevar la comunicación de la Delegación del Govern ante la Unión Europea desde Bruselas. Podríamos decir que estoy cubriendo todos los niveles de la administración pública y tiene su gracia ver cómo cambia el enfoque de la comunicación en cada uno de ellos. 

  • Como responsable de prensa y comunicación de la Delegación del Govern de Catalunya ante la Unión Europea, ¿qué retos has afrontado a nivel profesional y personal? 

Todos los cambios profesionales son un reto, pero en este caso específico seguramente fue el hecho de adentrarme en un ecosistema tan específico como es el de la llamada burbuja europea… ¡Y mira que había hecho un máster sobre temas europeos! Una vez estás dentro ya no lo percibes, pero a medida que te adentras te das cuenta de los tecnicismos que hay (un montón de siglas que no sabes de dónde aparecen), el complejo entramado de actores que lo integran, las múltiples relaciones que hay entre ellos… y, delante de este escenario, tú te tienes que situar y saber qué papel te toca jugar. Estas sensaciones las representa muy bien la serie ‘Parliament’. Bruselas es un lugar fascinante para todos los que nos gusta la comunicación, la política y el proyecto de la Unión Europea. A nivel personal, el reto fue dejar el sol y la vida cómoda de Catalunya por las nubes de Bélgica. Aun así, cuando sale el sol en Bruselas  creo Bruselas creo que lo valoramos más. 

 

  • Las organizaciones se han visto en la necesidad de conectar con sus públicos. ¿Cómo crees que puede ayudar la comunicación corporativa? 

Quien no comunica no existe. Este es el mantra que deberían incorporar todas las personas que están al frente de organizaciones, aunque poco a poco pienso que ya se está consiguiendo. La comunicación corporativa es la clave para proporcionarnos las herramientas para conectar con los distintos públicos y diseñar la planificación estratégica para hacer llegar nuestro mensaje de la forma más eficiente posible. Por lo tanto, nos ofrece medios para la fase de investigación detectar cuáles son las necesidades que tiene que cubrir nuestra organización, seguidamente nos clarifica los canales por los cuales hacerlo y, finalmente, nos proporciona los métodos de evaluación para saber qué impacto ha tenido nuestro trabajo. Este último punto es el gran olvidado, pero uno de los más valiosos para avanzar y mejorar. La comunicación corporativa es imprescindible en todas las organizaciones, pero en el caso de las instituciones públicas considero que es una obligación. La ciudadanía tiene que conocer la labor que hacen sus representantes públicos para poderlos fiscalizar durante el mandato con total transparencia y acercarnos al ideal del buen gobierno. 

  • ¿Cómo crees que ha cambiado Internet y las redes sociales la comunicación corporativa y las relaciones institucionales? 

Siguiendo con la idea de la anterior pregunta, pienso que ha dado medios a la ciudadanía para poder fiscalizar mejor la labor de los representantes políticos y de la gente que se encuentra en el poder. No obstante, a nadie se le escapa que todo el mundo actúa basándose en unos intereses concretos y detrás de las redes sociales e internet hay los famosos algoritmos que también sesgan nuestra forma de percibir la realidad. Antes podíamos comprar un diario y sabíamos que estaríamos observando el mundo con unas gafas determinadas. Ahora esto es más fácil que se nos olvide, ya que mientras hacemos scroll por cualquier red social no nos damos cuenta de que estamos mirando únicamente aquella porción del mundo digital con la que más hemos interactuado. Conscientes de este hecho, las empresas, instituciones y el resto de organizaciones no tienen más alternativa que aceptar las reglas del juego y jugar. Siempre pienso que desde las instituciones públicas tenemos la obligación de no perder de vista la brecha digital. No podemos dejar atrás a toda la población que no tiene acceso al mundo digital, o que sencillamente no están tan inmersos en las redes sociales, y por eso debemos tenerlos presentes cuando hacemos las planificaciones estratégicas de nuestras organizaciones. 

  • ¿Qué consejo le darías a un estudiante que se quiere dedicar en el futuro a la comunicación corporativa y a las relaciones institucionales? 

Somos muchos los profesionales que nos dedicamos a la comunicación corporativa y, por lo tanto, le recomendaría que se diferencie del resto y que escoja convencido de lo que hace. A diferencia de otros países, muchos de los que trabajamos en este sector venimos de facultades de comunicación y me parece interesante que sea así, pero pienso que a medida que las carreras profesionales se van encaminando, es importante formarse en ámbitos específicos. Por ejemplo, el perfil de una persona que trabaje en comunicación de organizaciones científicas, ahora que están tan de moda las farmacéuticas o los centros de investigación, puede convertirse mucho más atractivo si se complementa con algún curso o posgrado del ámbito científico, o incluso con un grado científico especializado en la comunicación. Me parecen muy interesantes estos perfiles específicos, ya que considero que aportan conocimientos y valor añadido a cualquier organización. Los que nos dedicamos a la comunicación tenemos que conocer y dominar lo que estamos explicando a nuestros públicos. La segunda recomendación que le haría sería que no dejase nunca de lado cualquier formación del ámbito digital, especialmente en temas referentes al big data, ya que serán herramientas imprescindibles en nuestro sector. Y el tercer y último consejo sería que la mejor recomendación que te puede dar alguien es que ¡hagas lo que sientes que te conviene más en cada momento y que escojas siempre ir adelante! Así que toca no dejar nunca de remar. 

Autor / Autora
Estudiante en prácticas del Máster universitario de Comunicación corporativa, protocolo y eventos de la UOC
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